Qué es SIMILAR CLUB y por qué no va de ser diferentes
Compartir
No todo tiene que ir de destacar
Durante años nos han repetido lo mismo:
sé diferente, destaca, separa, compite, elige bando.
Como si ser uno mismo fuera una guerra constante contra los demás o una carrera por llamar la atención.
En SIMILAR CLUB no creemos en eso.
No creemos que haya que forzarse a ser único para tener valor, ni en construir una identidad a base de oponerse a los demás. La obsesión por destacar ha acabado creando justo lo contrario: gente cada vez más aislada, más polarizada, más sola.
No todo es sobresalir.
A veces va de reconocerse.

Lo similar como punto de encuentro
SIMILAR nace de una idea sencilla: todos somos particularmente similares.
Cada persona tiene su identidad, su forma de ver el mundo, su historia.
Pero también compartimos referencias, calles, música, emociones, momentos. Hay algo común que nos conecta, aunque no pensemos igual en todo.
Nuestra estética bebe de los 90s porque ahí reconocemos algo que hoy se echa de menos:
experiencias más reales, menos filtradas, menos impostadas.
La música, la ropa, la forma de vivir no iban de construir un personaje, sino de pertenecer sin dejar de ser y sin tener que justificarlo todo.
Puedes ver el rastro de esta estética en la sudadera Django por ejemplo.
SIMILAR CLUB no va de bandos
No creemos en el blanco o negro.
No creemos en tener que elegir constantemente un lado.
La vida es contradictoria.
Las personas también.
Por eso hablamos de dualidad, de matices, de convivir con lo que no encaja del todo.
SIMILAR CLUB no es una bandera para enfrentarse a otros, es un espacio común donde caben las diferencias sin necesidad de separarnos.

Vestirse como forma de reconocerse
No diseñamos para seguir modas.
Las modas pasan demasiado rápido como para construir algo honesto sobre ellas.
Diseñamos prendas pensadas para durar, para repetirse, para acompañar.
Ropa que no busca gritar quién eres, sino dejar huella con el tiempo.
Creemos en lo atemporal, en lo que resiste usos, etapas y cambios.
En vestir de una forma que tenga sentido hoy y dentro de años, sin tener que pedir permiso a ninguna tendencia.
Como cuando abres un armario antiguo y encuentras algo que no parece viejo, sino auténtico. Algo que no te pondrías por nostalgia, sino porque encaja contigo hoy.
Vestirse, para nosotros, no es aparentar.
Es reconocerse.

Ser particularmente similares
Ese es nuestro punto de partida y nuestro lugar de llegada.
SIMILAR CLUB no va de ser más, ni de ser menos.
Va de compartir sin perder las particularidades.
De entender que la identidad no se impone, se construye.
Esto no es una moda.
Es una forma de ser.
